Ideas principales
1. La invención de la infancia
Postman argumenta que en la Edad Media la «infancia» no existía como la conocemos. Una vez que los niños aprendían a hablar, entraban directamente al mundo adulto.
- El cambio de la imprenta: Con la invención de la imprenta, surgió la necesidad de saber leer para ser un adulto funcional.
- La brecha del conocimiento: Se creó una barrera entre quienes sabían leer (adultos) y quienes no (niños). La escuela se convirtió en el lugar para «fabricar» adultos, protegiendo a los niños de los secretos de la vida (sexo, violencia, dinero, muerte) hasta que fueran lo suficientemente maduros.
2. El «ataque» de los medios electrónicos
Postman sostiene que la televisión (y hoy podríamos decir internet y redes sociales) eliminó esa barrera de entrada.
- Accesibilidad total: A diferencia de un libro, que requiere años de aprendizaje, ver una pantalla no requiere formación. Un niño de 5 años y un adulto de 50 consumen la misma información visual.
- Adiós a los secretos: Los medios electrónicos exponen a los niños a todos los «secretos de los adultos» de forma prematura. Ya no hay temas tabú ni una jerarquía de conocimiento.
3. La «adultización» del niño y la «infantilización» del adulto
Como resultado de esta mezcla, los límites se borran:
- Niños adultos: Los niños adoptan vestimentas, lenguaje y comportamientos adultos (crimen juvenil, sexualización temprana).
- Adultos infantiles: Los adultos consumen entretenimiento simplista, tienen periodos de atención cortos y evitan las responsabilidades complejas.
Consecuencias según Postman
| Ámbito | Antes (Era de la Imprenta) | Ahora (Era de la Imagen) |
|---|---|---|
| Educación | Proceso gradual y jerárquico. | Consumo inmediato y fragmentado. |
| Juego | Juegos infantiles con reglas propias. | Niños compitiendo en deportes de adultos. |
| Autoridad | El adulto es la fuente de sabiduría. | El adulto es un compañero o «fan» del niño. |
Conclusión
Para Postman, la desaparición de la infancia es una tragedia cultural. Al perder la infancia, perdemos el concepto de curiosidad protegida y de maduración gradual, convirtiéndonos en una sociedad de «adultos-niños» perpetuamente distraídos por estímulos visuales.
«La televisión no solo comunica contenidos; comunica una forma de vida en la que la exclusión del niño del mundo adulto es imposible».

